VIH/SIDA
El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) infecta a las células del sistema inmunitario, alterando o anulando su función. La infección produce un deterioro progresivo del sistema inmunitario, con la consiguiente "inmunodeficiencia". Se considera que el sistema inmunitario es deficiente cuando deja de poder cumplir su función de lucha contra las infecciones y enfermedades. El síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) es un término que se aplica a los estadios más avanzados de la infección por VIH y se define por la presencia de alguna de las más de 20 infecciones oportunistas o de cánceres relacionados con el VIH.
Epidemiología y patogénesis del VIH/SIDA.
La infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) es uno de los problemas de salud pública actuales más relevantes a nivel mundial. Afecta a personas de toda edad, pero presenta una mayor frecuencia en individuos jóvenes. Según ONUSIDA, el año 2018 vivían en el mundo cerca de 38 millones de infectados, de los cuales 1,7 millones correspondían a menores de 15 años. La infección por VIH se puede adquirir a lo largo de la vida de forma vertical (desde una madre infectada a su hijo durante la gestación, periparto o por lactancia materna), vía sexual (sexo anal o vaginal sin protección, y menos frecuente sexo oral), o por vía sanguínea (compartir jeringas, trasplante de tejidos u órganos, accidentes cortopunzantes). En adultos la forma más frecuente de adquisición del VIH es la vía sexual, y en niños, la transmisión vertical (TV).
Manifestación de la Infección:
Una vez que el VIH entra en el organismo se producen una serie de fases.
- Etapa 1: Infección aguda o precoz:
Dentro de las 2 a 4 semanas al principio de la infección por el VIH, en algunos casos, las personas pueden sentirse enfermas como si tuvieran la gripe y esto puede durar algunas semanas. Esta es la respuesta natural del cuerpo a la infección. Cuando una persona tiene una infección aguda por el VIH, tiene una gran cantidad de virus en la sangre y se puede transmitir la infección con mucha facilidad. Pero las personas con infección aguda a menudo no saben que están infectadas porque podrían no sentirse mal de inmediato.
- Etapa 2: Fase intermedia o crónica:
Durante esta fase, el VIH sigue activo, pero se reproduce a niveles muy bajos, y las personas podrían no tener ningún síntoma ni sentirse enfermas. En las personas que no están tomando ningún medicamento para tratar el VIH, esta fase podría durar varios años; sin embargo, otras personas pueden pasar más rápido por esta etapa. Las personas que toman medicamentos para tratar el VIH, Tratamiento Antirretroviral de Gran Actividad, (TARGA) de la manera correcta, todos los días, pueden estar en esta etapa por varias décadas y no desarrollar sida. Es importante recordar que todavía se puede transmitir el VIH durante esta fase, aunque quienes que usan y mantienen una carga viral inhibida (o sea, que tienen un nivel de virus muy bajo en la sangre) tienen muchas menos probabilidades de transmitir el virus que aquellas que no tienen una carga viral (CV) controlada.
- Etapa 3: Fase avanzada o de sida:
En esta fase, como consecuencia del grave deterioro del sistema inmunológico, la CV es elevada, los CD4 están por debajo de 200 copias y surgen las enfermedades oportunistas y/o neoplasias. En esta fase el VIH está venciendo la batalla y si la persona no es tratada desarrollará enfermedades que le pueden provocar la muerte.
Síntomas.
La mayoría de las personas durante la primera etapa no se sienten enfermas y no presentan síntomas específicos, pero las úlceras bucales y genitales y la pérdida de peso también son posibles síntomas de un paciente que pasa de ser VIH negativo a ser positivo, en pequeños casos estos síntomas podrían ocurrir dentro de los pocos días de haberse expuesto al VIH.
Es importante recordar que estos síntomas son casi idénticos a los de muchas otras enfermedades por ello es imprescindible realizarse un examen de VIH.
Signos.
Los primeros signos de la infección por el VIH podrían incluir:
• Diarrea.
• Erupciones cutáneas.
• Fiebre.
• Dolores musculares.
• Extremo cansancio.
• Somnolencia.
• Inflamación de los nódulos linfáticos.
• Sudoración nocturna.
• Escalofríos constantes.
• Dolores de cabeza.
• Pérdida de peso en forma involuntaria.
• Candidiasis.
VIH en tu organismo. ¿Qué le sucede a tu cuerpo?
Los virus
no son capaces de reproducirse por sí mismos, necesitan utilizar a otros seres
vivos para poder multiplicarse y sobrevivir. Cuando te infectas, el VIH se
dirige a sus células diana, los CD4. Cuando encuentra un CD4, el virus se fija
a la membrana de la célula y fusiona su cápside con la membrana celular, de
modo que ahora puede introducir su material genético para que esta célula se
ocupe de reproducirlo (multiplicarlo). Una vez ha comenzado la replicación,
sale a sangre y se propaga por todo el cuerpo infectando otras células que
también usarán para que multipliquen su material genético.
Cuando esta multiplicación se produce, hay copias del virus circulando por la sangre (el número de copias del virus es lo que se conoce como Carga Viral) y se reduce la cantidad de células CD4 del organismo, que acaba produciendo una deficiencia inmunitaria. En este momento el organismo pierde capacidad defensiva, provocando que la persona que lo sufre tenga más probabilidades de contraer otras infecciones o de desarrollar enfermedades relacionadas con el VIH, conocidas como enfermedades oportunistas. Están provocadas por agentes que, ante sistemas inmunes que funcionan con normalidad, no causan ninguna enfermedad. Solamente cuando el sistema inmunitario está muy debilitado, aprovechan la “oportunidad” para desarrollar infecciones.
Se habla de inmunodeficiencia cuando el sistema inmunitario ya no puede cumplir su función de combatir las infecciones u otras enfermedades.
Diagnóstico.
El diagnóstico se hace a través de un análisis de sangre sencillo que cualquier médico puede solicitar, en los centros de prevención de enfermedades de transmisión sexual o en cualquier consulta de cualquier médico.
La prueba se puede pedir de rutina, por precaución, para hacerse una revisión, o cuando se tiene algún problema de salud que puede ser debido al VIH, en realidad, esta prueba no busca la presencia del VIH, sino de anticuerpos que se han producido para luchar contra el virus, generalmente, el organismo tarda entre un mes y seis semanas hasta que se producen suficientes anticuerpos.
Tratamiento.
Prevención.
Usa el tratamiento como prevención.
Usa profilaxis pos-exposición si has estado expuesto al VIH.
Usa un preservativo nuevo cada vez que tengas relaciones sexuales.
Tener una sola pareja sexual.
No estar en contacto con jeringas o material cortopunzante infectado.
VIH / SIDA.
VIH y sida
no son sinónimos, tener VIH no significa tener sida. Estar infectado por el VIH
significa que el virus está en tu organismo multiplicándose, lo que provoca que
tu sistema inmunológico se debilite, pero no necesariamente que desarrolles una
enfermedad.
El sida
(síndrome de la inmunodeficiencia adquirida) es un conjunto de manifestaciones
clínicas que aparecen cuando la inmunodeficiencia que provoca la infección del
VIH es muy acusada, y nuestro sistema inmune es incapaz de defender a nuestro
organismo. En la historia natural de la infección por VIH, el sida es la etapa
más grave, y se caracteriza por la presencia de ciertas enfermedades
oportunistas o neoplasias que pueden amenazar la vida del paciente.
Referencias:
SciencieDirect
VIH
OMS
Revista Medicina
Información Sida